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La comarca de la Janda, a la que pertenece Vejer de la Frontera, ha sido ocupada por diferentes civilizaciones a lo largo de la historia, fenicios primero, implantando la pesca del atún tan importante para la economía de la zona; los cartagineses; los romanos; los árabes, con su legado y su aroma a jazmín y casas blancas y por último los cristianos, los cuales han quedado hasta nuestros días. Historia
Vejer fue ocupada por cuatro civilizaciones antiguas, en diferentes etapas, durante su historia. Los fenicios, cartagineses, romanos, moros y cristianos, todos han vivido aquí.
La zona fue elegida por estar estratégicamente situada para los barcos para salir al mar a través de los ríos fácilmente.
Aquí, los fenicios y cartagineses defendían las fábricas y la pesca del atún que ocupaba sus costas.
El pueblo fué inicialmente llamado "Baka" y después pasó a ser "Besaro", bajo el mando de los Romanos. Hoy puedes aún ver bastantes monumentos y reliquias de los tiempos de los romanos.
Los vándalos ocuparon el sur de España por corto período de tiempo antes de que los árabes tomaran posesión.
Bajo los árabes, la región fue conocida como "al-Andalus" que quería decir "país de los vándalos". Llamaron a la ciudad "Bashir".
Después llegó a ser conocida como "Vejer de la miel" por la cantidad de miel producida en la ciudad.
La ciudad prosperó durante cinco siglos bajo el poder de los árabes, que mejoraron el desarrollo infraestructural de las calles, casas y castillos.
La paz fue destruída cuando fué conquistada por Fernando III en 1250. Fernando construyó las paredes de la ciudad.
In 1292 Guzmán 'el Bueno' protected Vejer against the last Arab attack. He was rewarded with the title of Mayor. He became the first mayor of Vejer. Fernando IV gave him the ownership of the land.
In 1805 Admiral Nelson of the British navy defeated the unified French and Spanish armada at Cabo Trafalgar. The “battle of Trafalgar” gave the area international recognition. Later Napoleons troops occupied the area.
During the 20th century, in an attempt to keep enemies at bay, various forts like the one on Pirata beach and Los apartamentos were built.
Vejer’s population grew in the 1960s as tourism gained momentum in Los Canos.
Until the last decade, the women of Vejer wore long, dark cloaks that veiled their faces like nuns' habits. Although this custom is now virtually extinct, the remnants of Vejer’s Moorish past can still be felt today. |